Situado en la provincia de Tarragona, La Mussara es uno de los muchos pueblos abandonados que hay en España fruto de la despoblación y la marcha a las ciudades que se ha producido en las últimas décadas.
Pero La Mussara no es sólo un lugar deshabitado. Es un pueblo envuelto en un halo de misterio que protagoniza leyendas e historias llenas de misterio.
A 1.020 metros de altitud, dentro del término municipal de Vilaplana, La Mussara es conocido por la belleza de sus paisajes y las múltiples posibilidades que ofrecen sus vías de senderismo y escalada.

La existencia de este pueblo está documentada desde 1173, año en que su nombre aparece en algunos documentos oficiales. Años después, en 1194, la iglesia del pueblo es mencionada en una bula papal.

Hasta bien entrado el siglo XX, La Mussara estuvo habitado. Sin embargo, fue en 1920 cuando empezó su decadencia. Ya en esta tendencia, la crisis de la plaga de filoxera (insecto que ataca a la raíz de las plantas) que asoló buena parte del territorio catalán a finales del siglo pasado y la construcción de la carretera que finaliza en dicha aldea contribuyeron en buena parte a que en 1956 La Mussara quedase completamente abandonada y se convirtiera en una población fantasma.

Hoy en día quedan solamente las ruinas de unas pocas casas y una iglesia en cuyo interior se han encontrado muestras de algún tipo de ritual, se han visto extraños seres y se han escuchado sonidos que han llamado la atención de expertos del misterio.